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La Titanomaquia | Capítulo XL

Título: La Titanomaquia.

Autor: Eduardo García.

Año: 2020.

Capítulo: "La diosa de la victoria".

Capítulo anterior: "Hermafrodito".

Tienda: La Titanomaquia.

CAPÍTULO XL

"LA DIOSA DE LA VICTORIA"

Nike, sinónimo de grandeza, éxito, honra y felicidad, es una de las diosas más importantes de toda la mitología griega, y es que, es la personificación de la victoria misma, ella era quien decidía a los ganadores de las competencias deportivas o los conflictos bélicos, por dicho motivo, su popularidad se extendió por todo lo largo y ancho de la antigua Grecia, inclusive, a miles de kilómetros de ahí.

La diosa es hija del titán Palas y la oceánide Estigia, junto a sus hermanos Bía, Zelo y Cratos, luchó en La Titanomaquia del lado de los dioses olímpicos, siendo un factor de gran relevancia para la derrota de Cronos y sus aliados, al terminar la gran batalla, Nike y sus hermanos fueron exaltados por el rey del Olimpo.

Zeus y Atenea fueron a menudo representados junto con la diosa de la victoria ya que ayudaba a ambos en sus batallas, especialmente a la diosa Atenea a quien siempre favoreció en sus guerras contra Ares y demás guerreros, por sus beneficios, la buena fama de la diosa se extendió rápidamente por toda Grecia en donde fue venerada para obtener su favor en las competencias deportivas y las guerras que enfrentaban a las ciudades entre sí.

En la antigüedad, las competencias deportivas tenían una gran relevancia, era un honor siquiera competir en los juegos que organizaban las ciudades más importantes de toda Grecia, ser un atleta exitoso era un sinónimo de un alto estatus social, simbolizando la perseverancia, constancia y fuerza de voluntad que debía de tener el atleta para alcanzar la gloria, su relevancia era tal que, las múltiples guerras se pausaban para que los atletas pudieran viajar hasta las ciudades anfitrionas y competir, los juegos ístmicos, nemeos, olímpicos y píticos paralizaban a la sociedad entera, toda la atención se centraba en las competiciones, los cuales evolucionaron hasta convertirse en los Juegos Olímpicos de la actualidad.

Para asegurar la victoria, los atletas acostumbraban a rendir homenaje a la diosa Nike ofreciéndole sacrificios de sangre y de otro tipo, es decir, el arduo entrenamiento por el que debía de pasar el atleta, desde las olimpiadas de Ámsterdam 1928, las medallas con las que se condecoran a los atletas tienen al reverso una representación de la diosa.

En la Acrópolis de Atenas, no solamente era venerada la diosa de la sabiduría, sino también Nike, a quien le cortaron sus grandes y esplendorosas alas para que jamás pudiera abandonar la ciudad y siempre favoreciera a los atenienses en sus múltiples guerras.

Pese al paso del tiempo, el nombre de la diosa Nike y su significado no han sido olvidados como sí lo hicieron muchos otras divinidades cuyas historias han quedado sepultadas en lo más profundo del panteón del olvido, la historia de la personificación de la victoria sigue latente aún en los países más lejanos, el Ángel de la Independencia simboliza a la diosa de la victoria, siendo el símbolo más importante de la Ciudad de México, pese que la capital mexicana está a más de once mil kilómetros de distancia de la Acrópolis de Atenas.

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